domingo, 29 de abril de 2012

La dependencia a la Internet


Les cuento que el  viernes, en la Dirección General de Cultura (lugar en donde estoy haciendo mi servicio) no teníamos acceso a Internet. Si efectivamente, la conexión a la red estaba fallando y por lo cual no podíamos acceder y en mi caso trabajar.
Una de mis compañeras hizo el reporte al área de informática para que asistieran a arreglar la falla, sin embargo, la ayuda tardo mucho y lo único que ganamos las personas que estábamos en la oficina fue desesperarnos, por que según nosotras no teníamos nada que hacer. Este hecho que era totalmente falso, puesto que podíamos hacer diferentes cosas (archivar, escribir, etc.), sólo que la costumbre y tal vez la falsa necesidad que nos hemos creado con el acceso a Internet, nos impide pensar en que hay otras formas de distraernos, de trabajar, de convivir y de concebir la vida. Entonces ¿la Internet es un avance o un retroceso para el ser humano? 
Es curioso notar que todas las personas nos hemos vuelto altamente dependientes de Internet, a pesar de que fue un invento introducido, es más (si quieren) hasta impuesto, pero que no creíamos que pudiera existir. Mi pregunta en este sentido sería, si nosotros, las generaciones jóvenes y hasta los adultos que aprendieron a utilizarlo no es difícil olvidarnos del Internet, ¿cómo estarán, qué pensarán las nuevas generaciones que literal nacieron en un mundo manejado por la red?
Creo que esa alta dependencia, esa idea que nos creamos sobre el Internet nos afecta en gran medida, ya que nos esta alejando de la realidad en la que la convivencia entre las personas es básica y necesaria para nuestra existencia.

miércoles, 25 de abril de 2012

El Vudú...


Últimamente he escuchado hablar mucho sobre el vudú así que me puse a investigar un poco más sobre dicha religión.
De acuerdo con lo que encontré en algunas páginas de internet y con lo que he escuchado, el Vudú es algo más que posesiones y magia, en realidad son rituales que los practicantes y creyentes de la religión hacen para venerar a su dios. El vudú fue traído de África y aproximadamente 80 millones de personas practican dicha religión, sin embargo no es algo muy certero.
Tanto hombres como mujeres pueden ser sacerdotes, pero deben de cumplir con su proceso de iniciación. Básicamente el trabajo de ellos es realizar ceremonias para invocar a pacificar espíritus, rituales, enviar hechizos, interpretar sueños, y otras cosas más, las cuáles sinceramente se me hicieron un poco extrañas (y hasta un poco de miedo me dio).  
Entre los rituales que hacen me llamó mucho la atención el que realizan al morir algún familiar, ya que hacen un sacrificio. En el vudú está establecido que el alma humana se compone de dos partes  “ti-bon-ange” (pequeño ángel bueno) y el “gros-bon-ange” (gran ángel bueno), y por lo tanto esta última es la fuerza de vida del cuerpo que tiene que regresar al cosmos junto con el ti-bon-ange;  para esto se necesita hacer un ritual, en el que se sacrifica a algún animal para que el pequeño ángel bueno descanse en paz y su espíritu no esté atado a lo terrenal.
¿Qué tal algo extraño no? pero bueno cada quien es libre de profesar la religión que quiera y que más le llene, así que no se debe de juzgar por ese detalle. En mi opinión el vudú es interesante pero muy raro, igual y por qué no lo práctico y conozco, pero al menos se que no lo practicaría porque me asusta el simple hecho de pensar que los sacerdotes de esta religión se ponen en contacto con los espíritus del más allá. ¡Qué miedo!


domingo, 22 de abril de 2012

Mi trauma...


Yo no sé qué pasa por la cabeza de las personas que me rodean, -que se dicen ser mis amigas, que dicen quererme tanto y admirarme- al momento de verme feliz, disfrutando la vida.
Sinceramente me molesta mucho que estén buscando la manera de fastidiarme la existencia; yo no les he hecho (en mi opinión) nada malo o que les afecte ¿por qué ellas si lo hacen?. Esas actitudes me enfurecen, me entristecen, y me vuelven loca hasta el punto de llegar a pensar que la del problema soy yo, que yo hago las cosas mal, que toda mi forma de ser es errónea, en pocas palabras que el problema se llama Jessica.
Hoy, me ocurrió un suceso muy triste y decepcionante, ya que me entere de que una “tía” está haciendo ciertas cosas para perjudicarme, para lastimarme; y siendo honesta eso me enfureció mucho (bueno en realidad es algo más allá del enojo, pero no lo puedo plasmar aquí), porque yo nunca pensé que fuera capaz de agredirme de esa manera, de molestarme la vida y de buscar la manera de truncar todos mis sueños. No encuentro una buena razón, algún evento, ni siquiera discusión que me haga entender el porqué de su actitud.
Sigo preguntándome ¿por qué hace eso?, ¿qué gana con afectarme, con lastimarme, con hacerme enojar?, ¿acaso disfruta mi tristeza?, por dentro estoy segura de que es simplemente envidia; pero yo no tengo la culpa de que sus sueños se hayan desvanecido a su corta edad, ella sola decidió el camino por el que quiso seguir, yo no la obligue y mucho menos la aconseje.
Lo mejor que ella puede hacer es cuidar de su hijo, buscarse en que distraerse, trabajar, estudiar, encontrar un novio, comprarse una vida, ¡yo que sé! pero que me deje en paz.
(Discúlpenme por sacar mis traumas aquí, pero tenía que desahogarme y escribir en el blog!!!) Saludos.

viernes, 20 de abril de 2012

Presentación de los libros "Inframundo" y "El Síndrome del Ego", de Oscar Fernández.


Hace unas horas asistí a la presentación de dos libros escritos por Oscar Fernández. Se preguntaran quien es ese señor, pues en realidad yo tampoco lo conozco y por lo poco que nos comento, él ha trabajado con diferentes organizaciones internacionales que apoyan a las poblaciones afectadas en los desastres naturales y con poblaciones necesitadas. En fin, tal vez sea muy conocido en su ámbito laboral pero por lo menos en el área académica no se habla de él.   
El punto es que en sus libros “Inframundo” y el “Síndrome del Ego”, nos habla sobre dos realidades muy distintas, (a saber Haití y Palestina respectivamente) que si bien nos da un breve contexto, no explica a fondo las causas de los problemas en ambos espacios. Esto es obvio porque no es experto en los temas; y además porque lo que plasmo en esos escritos en realidad fueron las experiencias vividas en esos lugares; por lo tanto sus libros sólo nos ofrecen un panorama descriptivo de Haití y Palestina.
En general, la charla con este personaje fue muy amena y hasta cierto punto interesante porque nos mostró la otra cara de las “naciones”; pero considero que si su profesión fuera de analista o investigador, hubiera hecho un análisis más profundo del tema, y las experiencias que vivió nos servirían más para entender la realidad de cada “nación”.
Al parecer las anécdotas plasmadas en esos libros son muy interesantes, habrá que revisarlas y tal vez tomar algo importante sobre Haití y Palestina para fines académicos.

domingo, 15 de abril de 2012

De fiesta...


En esta ocasión les platicaré de mí fin de semana, el cual fue muy divertido; me fui de fiesta.
En primer lugar les platico que no fui a trabajar, me revele e hice huelga. De hecho no fue así, en verdad no fui a trabajar, pero no porque fuera en contra del sistema; sino porque mi cuñada está a pocos de días de tener a su bebé y le organizamos su “baby shower”. El sábado por la tarde nos juntamos en mi casa y entre juegos, plática y baile no la pasamos muy contentas todo el día. Les he de decir que fue la primera vez que participo en un evento de ese tipo, así que todo lo que hicimos me pareció divertido y hasta cierto punto loco.
Al día siguiente, como es mi costumbre me levante temprano para ir al partido de fútbol de mis hermanos, y de regreso a mi casa comencé a preparar el desayuno. Una vez que termine de hacerlo, me subí a mi cuarto a buscar la ropa que iba a usar para la boda de mi primo que empezaría a las tres de la tarde. Posteriormente, me arregle y al terminar partimos a nuestro destino “Naucalpan”. ¡Sí! Sinceramente algo muy retirado de mi casa pero el punto era llegar a la fiesta y divertirnos mucho.
En la fiesta, estuvimos platicando, bailando y tomando (pero sólo un poco ¡eh!); participe en la famosa víbora de la mar y por suerte no me gane el ramo (que bueno, me salve). Después de un rato, mi familia decidió que era momento de regresar a casa y salimos muy contentos de la fiesta; la cual no pinta ser muy buena pero al final de todo fue todo lo contrario.
Me divertí mucho, pero ahora  es momento de hacer la tarea…   

viernes, 13 de abril de 2012

Viernes 13


Como hoy es viernes 13, me pareció interesante hablar de eso. ¡Huy que miedo!
Para varias culturas (entre ellas la anglosajona, Grecia, y otras más)  el viernes 13 es considerado un día de mala suerte, y esto se debe a hechos históricos que demuestran la persecución de los caballeros templarios por la Santa Inquisición. Según la tradición, tanto el día “viernes” como el número “13” responden a diferentes acontecimientos que cuando se junta se crea algo negativo.
Específicamente el viernes, según la religión es de mala suerte porque fue ese día en el que murió Jesucristo.  Y el número 13 porque tiene ciertas coincidencias con la religión y otros infortunios: los comensales en la Última Cena fueron 13, la Cábala cuenta 13 espíritus malignos, el capítulo 13 del Apocalipsis es sobre el anticristo, y existe el mito de que si se sienta a la mesa 13 personas alguna de ellas morirá, sólo por mencionar algunos ejemplos.
En fin, yo no creo mucho en esas supersticiones pero hay muchas personas que ese día ni siquiera piensan en salir de sus casas (¿qué loco no?). Curiosamente para mí, el viernes 13 representa todo lo contrario, tal vez sea cosa de “buena suerte”, no lo sé, pero lo que sí es cierto es que por casualidad los días que recuerdo que me ha ido muy bien.
Sinceramente, pienso que lo que nos sucede no es cosa de tener buena suerte o mala suerte, creo que los eventos y lo que nos toca a cada uno de nosotros es parte de nuestro destino, el cual ya está escrito y tal vez no puedas ir en contra de eso, pero considero que por lo menos si lo puedes ir moldeando con tu actuar diario.   

domingo, 8 de abril de 2012

Mis mascotas.

Hola
Esta vez que les quiero hablar de los pericos australianos que tengo como mascotas. En total son siete los periquitos que me pertenecen, pero en realidad cuido nueve aves; y eso se debe a que mi abuelita me encargo a la pareja que tenía desde hace unos dos años.
Ya se imaginaran el trabajo, la dedicación y paciencia que se les debe de tener a esos lindos animales. De hecho, yo desde niña había cuidado a unos canarios, pero para mi mala suerte los gatos de mis vecinos los mataron, así que decidí ya no tener más animales.
Sin embargo hace un par de años,  un 14 de febrero, a mi novio se le ocurrió la grandiosa idea de regalarme una pareja de pericos australianos de color azul; que a simple vista se veían muy bonitos, pero al parecer nunca se imagino el trabajo que me había asignado al regalarme a esos lindos animalitos. La verdad no tengo la más mínima idea de porque lo hizo, pero se le agradece, ya que la intención es lo que cuenta.
El cuidado que se les debe de dar a las aves no es muy difícil pero puede llegar a ser un poco tedioso. Todos los días se les debe de poner su comida (algunos comen fruta, alpiste y otras cosas más), cambiar el agua y lavarles su jaula, porque se la pasan comiendo todo el día y obviamente desechándolo…
Para ya no aburrirlos por  hoy, dejare hasta aquí mi relato sobre los cuidados que deben de tener dichas aves; más adelante les platicare más de ellos.

martes, 3 de abril de 2012

Que tiempos aquellos...

Hace un rato me encontraba en la sala de mi casa haciéndole un poco de compañía a mi papá. Cabe señalar que el momento fue muy agradable, puesto que tenía bastante tiempo que no platicaba con mi padre y mucho menos escucha un poco de música a su lado.
Es obvio que las canciones que escuche con mi papá, no es normalmente el tipo de música que me gusta a mí, pero tampoco me desagrada; al contrario considero que es buena música, además de que representa a las generaciones que crecieron con ella.
Escuchar a los Yonics, a Roció Durcal, Juan Gabriel, José José, Roberto Carlos, Los pasteles verdes, Ángeles Negros, Los Terricolas, y otros más, fue muy divertido porque me acorde de canciones que desde niña me sabía y me aprendí otras más.
También fue interesante porque mi papá y mi mamá me contaron varias anécdotas y con ellas me di cuenta de que, en comparación con mis papás yo he vivido menos cosas que ellos; mi papá y mi mamá salieron y disfrutaron de bailes, de viajes y otras cosas más, mientras que yo casi no he viajado y he convivido menos con mi familia. Tal vez eso se deba a que tenemos más cosas que hacer o a que tenemos diferentes intereses.  La verdad no sé a qué se deba, pero lo que sí sé y estoy segura es que envidio (envidia de la buena jaja) a mis papás.
A ellos les toco vivir una época muy linda (a mi parecer), porque creo que se tenían más presentes los valores que hoy nos hacen tanta falta (respeto, responsabilidad, solidaridad, convivencia, etc.), además de que había menos peligros, menos violencia y otras cosas que hoy ni siquiera conocemos.
Con esto no busco despreciar lo que tengo hoy y lo que he vivido, sólo quiero demostrar que los tiempos cambian y que muchas veces lo “viejo” o lo “retro” también tejía su lado bueno.