¿Qué es la muerte?, esa es una pregunta que muy poco nos hacemos los seres humanos; pensamos, nos preocupamos y nos ocupamos de muchas más cosas, en lugar de cuestionarnos qué es y cómo debemos de esperarla.
Para varias personas es el fin de la vida, para otras es un evento trágico y difícil de asimilar, otras más piensan que es una nueva etapa en la que se pagara lo que se hizo en vida; algunos otros piensan que es el inicio de la vida espiritual, entre otras más; pero sea lo que sea, es un evento que nos marca y que nos duele, por mucho que pensemos en ella como el simple y natural ciclo del ser humano que se debe de cumplir.
¿Debemos esperar la muerte? ¿Cómo hacerlo?, afortunada o desafortunadamente, no se nos ha inculcado una educación en la que se vea a la muerte como un evento entendible, natural y propio del hombre. Sólo jugamos, la burlamos y bromeamos con ella, pero en realidad nadie la acepta.
La religión (en mi opinión) ha tratado de mostrarnos a la muerte como lo que es como un evento que tarde o temprano nos llega, y el cual debemos enfrentar con gran resignación; sin embargo seguimos sin entenderlo, sin aceptarlo, sin renunciar a perder a un ser querido.
La muerte implica dolor, sufrimiento, tristeza, y deja un gran vacío en las personas que se quedan, porque al final de todo los que padecen este pesar son los que están vivos; la persona que ha fallecido se va y no sufre más.
Finalmente lo que parece curioso, extraño o como quieran llamarlo; es que el hombre a pesar de desarrollar la racionalidad, sigue pensando con el corazón y por ende sintiendo el dolor que nos deja la muerte a su paso.
La muerte es el único ente, el cual el hombre no ha podido superar.
Descanse en paz Marina Lagunas Zagal.